Otra vez lo mismo de siempre.

Cuando mis padres y yo estamos bien siempre terminan cagandola. Estos días están siendo horribles. Pretenden controlarme en todo y para colmo, cada cosa que hago está mal. Me tienen harta. Sabes, no soy perfecta y tampoco voy de santa por la vida pero no les he dado motivos para que duden de mi. Toda esta presión desembocó en lo siguiente:
Viernes 13 de abril
Mi padre me mandó a pegar unos anuncios por la calle, cosa que no hice por la mañana porque no tenía ganas, así que decidí hacerlo por la tarde. Pegué esos anuncios con ayuda de una amiga y luego fuimos a comer algo. Obviamente me distraje y no vi la hora. Eran las 9 de la noche cuando mi padre me llamó, enfadado. Me dijo de todo incluso soltó un "ya no vuelvas a casa". Reconozco que es algo que dice cuando está enfadado pero ese día estaba enfadada -por lo controladores que se han vuelto- y me lo tomé muy en serio. Por su parte, mi amiga me ofreció pasar la noche con ella y acepté. Las dos apagamos los móviles y fuimos a su casa. Decisión errónea por parte.
A la mañana siguiente mi madre fue a recogerme y una vez llegamos a nuestra casa me suelta "por cierto, tu padre dice que te vayas de la casa". Como seguía cabreada, cogí mis cosas y me fui.
En resumen, los días pasaron. Se empezó a rumorear bastantes cosas malas sobre mi y ya. Soy patética. No puedo creer como me afectó lo que la gente decía. Siempre he sido fiel a mi misma y nunca -bueno, casi nunca- me ha preocupado lo que digan los demás de mi. Supongo que he cambiado. Me vuelto débil en ese aspecto. Ahora la aprobación de los demás es una parte notable en mi vida. Es patético.



